viernes, 26 de mayo de 2017

ENTREVISTA A OMAR LARA (La entrevista corresponde a abril de 2008)






Por Carlos Amador Marchant


Desde 1964, año en que fundas y diriges Trilce, cuando yo me desplazaba por la ex Universidad de Chile en Arica en 1972 observando Tebaida, llevando en mis bolsillos escasos 17 años, comenzaba ya a leerte en algunas memorias que Alicia Galaz tuvo la gentileza de prestarme…..¿consideras ese tiempo como una instancia que dan ganas de reencontrar?




Ese tiempo, ese espacio y esa atmósfera están pegados a nosotros, o a mí, para no involucrar a nadie más. Tiene que ver con nuestra formación y nuestro destino. Podríamos también ignorarlo, o aparentar ignorarlo. ¿No es lo que hacen tantos políticos, por ejemplo? Pero no, yo sigo ahí o, mejor dicho, vengo desde ahí “y no me corro”.



Todos quienes te conocen hablan de Ongolmo 139 de Concepción como “El refugio de Lara”, la librería, el sitio lleno de libros donde te desplazas luego de tus incontables viajes. ¿Amas este refugio?


Es un espacio que ha ganado alguna fama de refugio. Yo diría que es un refugio explosivo más que implosivo. Refugio creador y procreador. Por lo menos en lo que atañe a la amistad, la fraternidad, el conato de sentirnos partícipes de mil proyectos, muchos de los cuales mueren antes de nacer, algunos de los cuales florecen como los ciruelos de la calle, iluminan, se derraman y dejan su huella candorosa, prudente y poderosa.



La gente en Chile suele olvidar fácilmente. Después del golpe militar del 73 estuviste preso tres meses en Valdivia y luego comienzas tu exilio por Perú…¿Cuánto tiempo estuviste en el país del Rimac y tus nexos con la literatura peruana?


A Lima llegué en enero de 1974. Me esperaban varios amigos exiliados tempranos, entre ellos la actriz Orietta Escámez. Fue ella la que me dijo, cuando yo pisaba tierra peruana con la cola entre las piernas y provisto ya de un enorme dolor: ¿“es que no besas la tierra que te acoge”? Avergonzado de mi descuido y anticipándome varios lustros a un papa besador de tierras, me incliné y besé la tierra peruana que me acogía. Sigo besándola desde entonces, y con ella a todos mis grandes amigos del Perú.


¿Qué es para ti “Argumento del día”, tu primer libro editado en 1964?



Es como una campanita que resuena incesantemente en mi sangre. Como la dulce campanita que un demonio excéntrico y dulcificado hacía tintinear en los campos de mis abuelos.


En Rumania, que entiendo viene siendo el segundo país donde pasas tu exilio, y al mismo tiempo un lugar donde se refugiaron otros escritores chilenos, te graduaste en filología en la Universidad de Bucarest…¿Cuántos son los escritores chilenos que has traducido al Rumano y cuál podría ser el que más ha sido leído en los países nórdicos?



Traduje a varios poetas chilenos, pero también latinoamericanos y españoles. De ellos, uno de los que tuve una acogida y una comprensión más conmovida fue Jorge Teillier, a quien traduje con la complicidad de Marin Sorescu y la colaboración decisiva de Sebastián Teillier.
Un libro antológico, “22 poetas latinoamericanos contemporáneos”, traducido junto al poeta Dinu Flamand tuvo igualmente una recepción fastuosa. Dicen que 10.000 ejemplares se agotaron en pocas semanas.




Omar Lara fue el líder máximo de la llamada “Generación Dispersa” y al paso del tiempo con miles de situaciones acaecidas en Chile y el mundo tu figura ha sido menos bulliciosa que otros poetas y escritores. Pero, muy por el contrario, has ido cosechando premios importantes en el correr de los años: Por dar sólo algunos nombres: “Casa de las Américas” en Cuba, 1975 y el año pasado el “Casa de América” en España, con más de trescientos participantes de todo el continente…. ¿Es tu estilo o es que yo lo siento así?




Yo digo, muy en serio, que soy un poeta campesino, por lo menos de origen y formación campesina. Mi abuelo era carpintero y mi abuela una dueña de casa apacible y fuerte. Luchadores tremendos en tiempos de una terrible precariedad económica. Son mis mayores influencias en todo sentido, incluso en la poética. Cuando hablo de la “mirada” que marca un destino de poeta, pienso ineludiblemente en ellos.





Danos tu visión de lo que es el Chile de hoy en comparación con el de tu generación…..¿se avanza en materias de apoyos literarios?


Me gustaría mucho responder esta pregunta pero me temo que necesitaría un tiempo y un espacio del que carezco ahora. Dicho gruesamente, son tiempos distintos y las perspectivas del hacer y el necesitar también. No sé si se avanza. Hay elementos nuevos sí. Pero no sé si se avanza.



Finalmente, junto con felicitarte por tu extensa labor en la palabra escrita, sé que unos días antes de esta entrevista venías regresando de Argentina…. ¿Qué actividades cumpliste en el vecino país y en qué proyectos de creación estás en este momento?



Ahora mismo estoy terminando un librito para niños y preparando dos números de la Revista Trilce, ese proyecto eterno que tengo y mantengo. También finiquitando el contenido de una antología personal que aparecerá este año en México. 


Abril de 2008.-



editor

Portada histórica de la Revista Extramuros83

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Los tiempos complicados del período dictatorial en Chile, requerían de fuerza y valentía. Y Extramuros83 hizo lo suyo.